Raúl Valenzuela - Reflexiones
Es bueno recordarlas, pues a veces hacen tanta falta.
Si no mantienes la vida agarrada a un sueño,
la vida no tiene sentido
Ata una estrella a tu pensamiento,
Si la desesperanza llegara algún día
Ella te sostendrá.
Entonces
Le conté a las estrellas lo difícil que es ser veraz
Impotente pregunté, los porque de tanta distorsión Y me desahogué todo; en su sereno e infinito resplandor, encontré una silenciosa respuesta:
“Yo brillo por que es mi luz”, no por que tu me mires.
Y entendí
Un día escribió “Socita” (Así lo llamaba Grace)
Un hombre no ve más de 36.000, mañanas Por eso vivo cada una como si no hubiera más.
Compartiré pues, las que me quedan contigo
Y no haré nada que te haga sufrir
Y mañana habrá otra, en que ya no pueda aquí “quizás” hacer nada por ti
Pero recuerda la de hoy y alegra así la pequeña pena
Y cuando volvamos a vivir una vida juntos de nuevo, nos acordaremos de todo
Y sin decir nada estaré contento de volverte a ver.
(Un mes antes de morir, hizo escribir a Grace en la camioneta)
Esa pequeña pausa de la vida que se llama muerte
Ese pequeño instante que estaré ausente
Ese necesario silencio
Para volver a verte
“Por que el amor es victorioso en el ataque e invulnerable en la defensa”

